José María Jara fue un destacado pintor mexicano originario de Tecamachalco, Puebla, cuya carrera se desarrolló en un periodo de importantes cambios entre los siglos XIX y XX. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes; allí brilló como alumno bajo la tutela de reconocidos maestros. Su talento lo llevó a participar en la Exposición Internacional de París en 1889, donde ganó una medalla de bronce, y también fue premiado por su obra «Fundación de Tenochtitlán». Aunque planeaba continuar sus estudios en Europa, Jara terminó por establecerse en Morelia, donde se dedicó a la enseñanza, pues fue profesor de dibujo y pintura en la Academia de Bellas Artes del Colegio de San Nicolás de Hidalgo, y más tarde rector de dicha institución. En sus últimos años, dedicó mayoritariamente su obra al paisaje y el retrato, falleciendo en Morelia en 1939, pero dejando un legado significativo en el arte mexicano.