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Ricardo Martínez

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Ciudad de México, México, 1918 - Ciudad de México, México, 2009

Nació en la ciudad de México. Siguió los pasos de su hermano mayor, el escultor Oliverio Martínez. En 1920, se trasladó con su familia a Estados Unidos, donde les tocó vivir la época de la Gran Depresión, por lo que en 1932 regresaron para afincarse en México. En 1940 ingresó a la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), donde inició estudios de Derecho, los cuales abandonó a los pocos meses para dedicarse por completo a la pintura. Se inscribió entonces en la antigua Academia de San Carlos, a cuyo método de enseñanza no logró adaptarse y por lo que decidió finalmente convertirse en autodidacta. En 1943 conoció a Federico Cantú, de quien aprendió el manejo y el dominio de técnicas pictóricas como el temple, el gouache y la acuarela. Además, Cantú impulsó su entrada a la Galería de Arte Mexicano. Su permanencia como artista en ese espacio le permitió establecer amistad con los pintores Juan Soriano, Günther Gerzso y Luis García Guerrero. Las creaciones de Ricardo Martínez están despojadas de elementos narrativos accesorios o decorativos, debido a que en su quehacer pictórico cotidiano descubrió que la figura humana le permitía un vasto espectro de representación. Así, experimentó en el lienzo una combinación entre la monumentalidad de la figura humana, la reducción de los rasgos fisonómicos y el empleo de una paleta desprovista de color. Por su labor, este artista se erigió como una de las personalidades más representativas del arte mexicano de la segunda mitad del siglo XX y su legado significó un valioso aporte a la transformación del concepto pictórico, así como a la revaloración del dibujo. Además de la pintura de caballete, incursionó en el diseño de escenarios para danza, como Xochipilli Macuilxochitl, de Carlos Chávez, así como en la ilustración de libros como Muerte sin fin, de José Gorostiza, y Pedro Páramo, de Juan Rulfo, entre otros. Por su trayectoria, fue reconocido con el Premio de Adquisición Moinho Santista, máximo galardón de la Bienal de São Paulo (1964); fue nombrado artista emérito por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) (1993) y, en 2008, con motivo de la celebración por sus noventa años de vida, fue galardonado con la Medalla de la Ciudad de México. Murió en el Distrito Federal, el 11 de enero de 2009.

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