Nació en Valencia, España. Fue educado en el seno de una familia de artesanos, culta y de valores conservadores. De 1922 a 1927, por consejo paterno, estudió la carrera de Arquitectura en la Universidad de Madrid, a la vez que ingresó a la Academia de Bellas Artes. De 1932 a 1935, fue profesor en la Escuela de Arquitectura de la misma universidad. Vinculado a la Generación del 27, Martí perteneció a un grupo de constructores renovadores, interesados en revolucionar la concepción arquitectónica de esa época, así como en favorecer la inclusión de nuevos materiales y tecnologías modernas. Con esa visión, erigió numerosos edificios en la Gran Vía de Madrid. Al estallar la Guerra Civil en 1936, se dedicó a construir refugios para el pueblo y las embajadas acreditadas ante el gobierno de la República. Perteneció a la Junta de Defensa del Tesoro Artístico Español y fue responsable de proteger el acervo artístico de museos y de particulares, por lo que tuvo a su cargo el diseño de los planos para el resguardo de la colección del Museo del Prado. En 1939, al terminar la guerra, formó parte del éxodo de españoles republicanos que atravesaron la frontera francesa a pie. Por un corto tiempo, se instaló en París, hasta que pudo trasladarse a México, donde continuó su labor arquitectónica. Con el paso de los años, afloró su vocación pictórica e inició una serie de bodegones en acuarela, así como una serie de paisajes denominada Conociendo a México, la cual revela su admiración por el país que le dio acogida. En su formación estilística, se aprecia una asimilación de lo mejor de la tradición pictórica europea y una vinculación con las vanguardias artísticas que se estaban desarrollando en esa época. Las corrientes derivadas del impresionismo, y primordialmente del expresionismo, lo condujeron de manera natural a una evolución personal hacia el expresionismo abstracto en la década de 1960. En plena abstracción, la caligrafía del pintor adquirió más soltura y se tornó laberíntica, y en sus lienzos aplicó las teorías del informalismo abstracto al superar por completo la figuración y alejarse de toda norma que limitara su independencia creativa. Hacia 1969, Jesús Martí Martín abandonó su productiva carrera artística debido a una arterioesclerosis cerebral. Murió en la ciudad de México el 22 de marzo de 1975.